Me gusta ver tablones de la gente que es feliz con alguien, con su novio y me deprimo. Me deprimo mucho al pensar que yo estoy sola. Que él no me quiera. ¿Por qué estoy sintiendo todo esto ahora? ¿Por qué no lo pude sentir antes? Es injusto. No quiero estar más así. Lo quiero mucho. Muchísimo. Y hasta duele. ¿Estoy enamorada de él? No quiero saber la respuesta a esa pregunta. Me da miedo escuchar esa respuesta. Sé perfectamente que él no me quiere, ni me mira cuando nos cruzamos. Y eso, me duele. ¿Cómo pasa alguien de ser cero a todo en tu vida? Eso es algo sin explicación.
Me pongo nerviosa cada vez que hablo de él. Y ya ni te cuento cuando lo veo, se me para el corazón. Las veces que coincidimos no soy capaz de hablarle y menos de mirarle a la cara.
Lo odio. Odio su personalidad. Pero no puedo evitar quererlo. Mucho.
¿Cómo lo quiero de esta forma? Quiero olvidarme de él.
miércoles, 18 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Recuerdos.
Basta de lamentarse otra vez más. Todo se fue. Por fin se cierra ese cajón rebosante de recuerdos. Bonitos. Tristes. Maravillosos. Especiales. De él.
¿A qué se debe que suceda eso? Podría decir que he pasado demasiado tiempo cegada por el mismo rayo de luz. Y ahora me toca volver a despertar de nuevo. Y recuerdo... No. No quiero recordar más. Solo quiero quedarme con lo bonito de todo. Que es lo que a la gente le cuesta sacar de todo esto.
Es hora de plantearse nuevas metas. Y las que hay por ahora son inalcanzables. ¿Qué sucederá dentro de un tiempo? Estaría bien saber a qué atenerse. Así más de un fallo se evitaría. Aunque algunos, no son simplemente fallos. No son casualidades. ¿Tú crees en el destino?
Bah, eso no importa ahora. Esto siempre lo guardaré en el mejor cajón de los recuerdos. En el del amor.
¿A qué se debe que suceda eso? Podría decir que he pasado demasiado tiempo cegada por el mismo rayo de luz. Y ahora me toca volver a despertar de nuevo. Y recuerdo... No. No quiero recordar más. Solo quiero quedarme con lo bonito de todo. Que es lo que a la gente le cuesta sacar de todo esto.
Es hora de plantearse nuevas metas. Y las que hay por ahora son inalcanzables. ¿Qué sucederá dentro de un tiempo? Estaría bien saber a qué atenerse. Así más de un fallo se evitaría. Aunque algunos, no son simplemente fallos. No son casualidades. ¿Tú crees en el destino?
Bah, eso no importa ahora. Esto siempre lo guardaré en el mejor cajón de los recuerdos. En el del amor.
martes, 10 de enero de 2012
No es él.
No te lo niegues. sabes perfectamente que no es él. Es demasido bonito como para que lo sea. Entonces, ¿por qué tratas de convencerte? Quizá sea, porque en el fondo sabes una gran verdad. Una verdad que ahora no quiere salir a la superficie. ¿Y cómo estás tan segura? Pues porque hubo un momento en el que estaba presente. ¿Por qué dejé que se colara por los resquicios de mi memoria? No lo sé. Supongo que sería porque estaba tan obsesionada con otras cosas que no me di cuenta de aquello, pero bueno esto no viene al caso...
Total, ¿sigues confiada en que eso siga estando ahí? Por una parte sí, pero por otra no. ¿Por qué se contradice tanto? No sabe lo que quiere. Ni yo tampoco. ¿Será pura casualidad? No se sabe. ¿Algún día nos daremos cuenta de todo esto? Puede. Mi tiempo ya pasó. ¿Tendrá lugar otra vez? Lo dudo. Aunque quien sabe. Siempre queda algo de eseranza, ¿no?
Total, ¿sigues confiada en que eso siga estando ahí? Por una parte sí, pero por otra no. ¿Por qué se contradice tanto? No sabe lo que quiere. Ni yo tampoco. ¿Será pura casualidad? No se sabe. ¿Algún día nos daremos cuenta de todo esto? Puede. Mi tiempo ya pasó. ¿Tendrá lugar otra vez? Lo dudo. Aunque quien sabe. Siempre queda algo de eseranza, ¿no?
lunes, 26 de diciembre de 2011
Me equivoqué.
Porque me equivoqué, lo sé. Y ahora me arrepiento. Pero no hay marcha atrás. Porque estoy segura de que ya no puede tener solución.
Y lo mismo me pasó una vez. Pero al fina fue. Claro que fue. Qué feliz que era. Aunque solo fuese por unos pocos días. Pero ahora la distancia no creo que ayude. Por supuesto que no va a poder ser. Pero bueno, da igual, porque en realidad no es tan importante... O eso es lo que quiero creer. Porque eso ha estado siempre ahí... Y ¿por qué ocurre todo esto ahora? No lo sé y de verdad que quiero saberlo. Aunque preguntármelo a mi misma supongo que no servirá de nada...
Y ahora la lógica me dice que lo deje estar. Pero una parte de mí se revuelve contra esa idea, porque no quiere que todo esto se quede así. Necesito algo que se salg de la rutina, esa de callarse siempre todo lo que piensas. Pero, al fin y al cabo eso siempre ha sido así y nunca va a cambiar.
Y lo mismo me pasó una vez. Pero al fina fue. Claro que fue. Qué feliz que era. Aunque solo fuese por unos pocos días. Pero ahora la distancia no creo que ayude. Por supuesto que no va a poder ser. Pero bueno, da igual, porque en realidad no es tan importante... O eso es lo que quiero creer. Porque eso ha estado siempre ahí... Y ¿por qué ocurre todo esto ahora? No lo sé y de verdad que quiero saberlo. Aunque preguntármelo a mi misma supongo que no servirá de nada...
Y ahora la lógica me dice que lo deje estar. Pero una parte de mí se revuelve contra esa idea, porque no quiere que todo esto se quede así. Necesito algo que se salg de la rutina, esa de callarse siempre todo lo que piensas. Pero, al fin y al cabo eso siempre ha sido así y nunca va a cambiar.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Paso.
Paso. ¿Paso de qué? De todo. No me importa nada. Sí, si que me importa pero intento fingir que no. Todo me importa, mucho y poco. Es imposible que dos contrarios se den al mismo tiempo, pero sí a mi me pasa. O, alomejor solo me importa mucho y quiero creer que me importa poco. Porque todo me afecta. Demasiado. Hasta tal punto que me perjudico a mi misma. ¿Cómo y por qué? Muy fácil, porque cuando pienso, me encierro. Y pienso porque todo me importa. Y al encerrarme me descuido. Pero no me importa. Porque paso de todo y de nada. Por eso estoy así, y me asusto de mi misma. Así como nunca había estado. Y por eso paso. Para que nada ni nadie me preocupe. Para que nada me afecte. Para que todo se resuelva solo, o que lo resuelvan los demás. Pero... siempre se corre el riesgo de perderlo todo. Como ya me pasó varias veces y que me volverá a pasar otra vez más.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Siempre.
Bueno, aquí os dejo una visión de varios de mis siempre. No se vosotros, pero a mi, solo me perdura un solo siempre de tantos que dije.
El siempre tan emociondo dicho por ellos se quedo en una simple mirada de odio.
¿A dónde fueron a parar todos esos 'siempre'? ¿Cómo de una día para otro se puede acabar todo? Como si no existieran. Como si no se conociesen.
No deberían de haber hecho esa promesa. Nunca se cumple.
Pero estaban tan emocionados que no se habían parado a pensar esa frase de: nunca digas nunca pero nada es para siempre. Cuanta razón tenía. Pero en aquel momento la simple idea de separarse parecía completamente descabellada. Imposible.
(...)
Y tenía que pasar. Tenían que separarse. Pero no esperaba que sucediese de esa forma. La forma más tonta que te puedas imaginar. Porque solo fue un simple fallo. ¿Importante? Para algunos sí. Para otros no. ¿A quién hacer caso? ¿Al que dice que solo es una pequeña tontería y que no es motivo para acabar con todo? ¿O al otro que dice que lo olvide, que dentro de un tiempo de dará cuenta de todo lo que hizo?
Dudas. Imposible decidirse. Porque los dos tienen razón. Necesito tiempo.
Ya es demasiado tarde para arrepentirse. Como siempre.
El siempre tan emociondo dicho por ellos se quedo en una simple mirada de odio.
¿A dónde fueron a parar todos esos 'siempre'? ¿Cómo de una día para otro se puede acabar todo? Como si no existieran. Como si no se conociesen.
No deberían de haber hecho esa promesa. Nunca se cumple.
Pero estaban tan emocionados que no se habían parado a pensar esa frase de: nunca digas nunca pero nada es para siempre. Cuanta razón tenía. Pero en aquel momento la simple idea de separarse parecía completamente descabellada. Imposible.
(...)
Y tenía que pasar. Tenían que separarse. Pero no esperaba que sucediese de esa forma. La forma más tonta que te puedas imaginar. Porque solo fue un simple fallo. ¿Importante? Para algunos sí. Para otros no. ¿A quién hacer caso? ¿Al que dice que solo es una pequeña tontería y que no es motivo para acabar con todo? ¿O al otro que dice que lo olvide, que dentro de un tiempo de dará cuenta de todo lo que hizo?
Dudas. Imposible decidirse. Porque los dos tienen razón. Necesito tiempo.
Ya es demasiado tarde para arrepentirse. Como siempre.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Final.
Y os preguntaréis ¿por qué empieza por lo que se supone que sería el final? Pues muy sencillo: porque no me gusta nada de lo planeado, tiendo a salirme de los esquemas regidos por la gente, por eso empiezo con este texto.
- Todo acabó, ya - dijo él -. Y afortunadamente parece que aquí hubo un final feliz.
+ No, no hubo un final feliz - dijo Ella. Él la miró con sorpresa.
- ¿Por qué dices eso? Claro que lo hubo. (...) (...) ¿Quieres más motivos aún para que esto sea un final feliz?
+Es que es imposible que haya finales felices,y tú deberías saberlo ya. Fue Amaya quien me lo enseñó. No hay finales felices, ni tristes. Sencillamente, no hay finales... porque nada acaba.
Y tenía razón.
+ No, no hubo un final feliz - dijo Ella. Él la miró con sorpresa.
- ¿Por qué dices eso? Claro que lo hubo. (...) (...) ¿Quieres más motivos aún para que esto sea un final feliz?
+Es que es imposible que haya finales felices,y tú deberías saberlo ya. Fue Amaya quien me lo enseñó. No hay finales felices, ni tristes. Sencillamente, no hay finales... porque nada acaba.
Y tenía razón.
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